En El pájaro Speed y su banda de corazones maleantes, el escritor colombiano mantiene su imaginario personal de personajes incrustados en el lado oscuro de las calles y del cariño. Los parques, el asfalto, la violencia, el alcohol, el humo de los bares y los desolados páramos interiores son los escenarios donde los protagonistas buscan una redención que no están seguros de desear del todo.