Leí El pianista sin rostro a los 12 años, para el colegio, y recuerdo que me encantó y le pedí a mi mamá que me comprara el segundo (La chica de segundo B). La cosa es que parece que después le pedí otro libro, y jamás me compró la continuación de Jeanne y Daniel. Una lástima.
Ayer, ordenando mi biblioteca, encontré El pianista sin rostro y quise pegarle una releída. Al terminarlo me quedé devuelta con las ganas de leer el siguiente así que me puse a googlearlo y por suerte di con el libro. Me encantó. Me gusta Daniel como narrador, aunque supongo que sigo prefiriendo un poco a Jeanne porque ella daba todo más detallado. Podemos ver, con Jeanne, el progreso de sus sentimientos hacia Daniel, los sentimientos que la música le transmitía. Con Daniel (y acá tirándome a oscuras supongo que es porque no le es fácil utilizar las palabras) todo era muy corto,muy rápido, muy inmediato. Sin darte cuenta (y él tampoco) ya se habían besado, ya eran "algo". Los días pasaban volando.
Aún así, Daniel tiene un hermoso punto de vista. Un punto de vista propio, supongo, así que no le puedo exigir mucho! Ambas historias se complementan, dejándote un hermoso sentimiento dentro.
Una lectura súper recomendable!