«…Expreso mi resolución irrevocable de no abandonar la capital del Reich aunque caiga, y de terminar antes junto al Führer una vida que para mí personalmente ya no posee ningún valor si no puedo ponerla al servicio del Führer y a su lado». Éstas son las últimas palabras que escribió Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del Tercer Reich, en el codicilo al testamento de Hitler, redactado el 29 de abril de 1945, poco antes de que se suicidara.